Estrés Traumático continuo y trastorno de estrés postraumático

04.04.2021

Estrés traumático continuo 

Es una reacción normal ante condiciones anormales, no estructura un diagnóstico, se refiere a respuestas no patológicas pero clínicamente significativas. 

Describe la experiencia e impacto de vivir en contextos de peligro real, actual y continuo, se comenzó a estudiar en 1980 en condiciones de conflicto civil o político prolongado y violencia comunitaria extendida, y ahora lo podemos ver en la situación actual de la pandemia del coronavirus. 

Para su estudio se incluye entre las formas "complicadas" de estrés traumático. 

Supone la exposición a experiencias traumáticas repetidas a lo largo de un periodo de tiempo extendido (más que a una exposición traumática única), el distrés relacionado al trauma persiste a lo largo del mismo periodo de tiempo que dura el evento. 

Involucra un ambiente altamente impredecible en el que se delimitan áreas y periodos de inseguridad y peligro. Requiere la flexibilidad de una adaptación defensiva que permita la vinculación con otros al tiempo que se dispone de la mayor protección a corto plazo en el momento y lugar que se requiera. 

El estrés traumático continuo tiene cuatro características principales

  1. Contexto: Peligro/amenaza no tiene rostro específico y es impredecible, penetrable y sustantivo.
  2. Tiempo: preocupación por la seguridad respecto al futuro (peligro anticipado), pensamiento dominado por fantasías de lo que podría ocurrir y formas de evitarlo.
  3. Amenaza: amenaza real con un grado de subjetividad en evaluación del riesgo. Negación y minimización pueden representar mayor peligro.
  4. Protección: ausencia o falla de sistemas protectores externos que podrían regular el peligro (ley, orden).

Estos cuatro elementos se traducen en:

  1. Sensación de vulnerabilidad.
  2. Estado de alerta incrementado.
  3. Sensación de impotencia o falta de control sobre la propia vida.
  4. Sentido de la realidad alterado que imposibilita la validación objetiva de la propia experiencia.

La sensación constante de amenaza confiere un alto nivel de hipervigilancia permanente gobernada por reacciones fisiológicas de lucha-huida y/o por evitación en un intento de controlar las sensaciones. Esto aunque se considere adaptativo para el contexto no deja de ser problemático para el bienestar y la salud mental; eventualmente va a conducir a fatiga, ansiedad e incapacidad en casi cualquier individuo, independientemente de su estructura psicosocial. Aunque en la mayoría de los casos esto se disipa una vez concluida la situación de peligro, algunos seguirán mostrando síntomas con el tiempo y otros desarrollarán estrés postraumático.

Comparados; quienes desarrollan TEPT tras un periodo de estrés traumático continuo tienen niveles más severos de síntomas que quienes lo desarrollan tras un solo evento y consisten más en activación autonómica y evitación que en pensamiento o imágenes intrusivas. 

Diferencias entre el TEPT y el estrés traumático agudo
Diferencias entre el TEPT y el estrés traumático agudo

Qué hacer en el tratamiento

TEPT 

Se basa principalmente en la exposición a elementos del evento ocurrido (recuerdos, sensaciones, imágenes de dicho momento) para generar habituación, reprocesamiento y restructuración. 

Estrés Traumático continuo 

Planeación y preparación para exposición presente y futura a actividades, lugares, personas en contexto real. 

  •  Discriminar estímulos peligrosos de los que no lo son. 
  •  Normalización de síntomas (emoción, cogniciones, sensaciones, conductas). 
  •  Ayudar a manejar el estrés de la situación anormal.
  •  Relajación, mindfulness e intervenciones basadas en la aceptación. 

Y para prevenir que se superponga el TEPT al estrés traumático continuado identificar y tratar esquemas desadaptativos tempranos y cómo impactan la manera en que el individuo afronta un evento traumático.


Referencias para una lectura más profunda:

Boterhoven, K; Fassbinder, E; Hayes,C; Christopher, L. (2019) A schema therapy approach to the treatment of posttraumatic stress disorder. Journal of psychotherapy integration. 29(1), 54-65

Diamond, G; Lipsitz, J & Hoffman, Y. (2013) Nonpatological response to ongoing traumatic stress. Peace and conflict: Journal of peace psychology, 19 (2). 100-111.

Eagle, G; Kaminer, D. (2013) Continuous traumatic stress: expanding the lexicon of traumatic stress: Peace and conflict: Journal of peace psychology, 19(2). 85-99.

Young, J., Klosko, J., & Weishaar, M. (2003). Schema therapy conceptual model. En J. E. Young, J. S. Klosko, & M. E. Weishaar, Schema therapy a practitionr´s guide (págs. 1-62). New York: The Guildford Press